Mahón, 20 agosto 2025
El Castillo de San Felipe, ubicado en la bocana del puerto de Mahón, esconde un gran tesoro bajo tierra que bien merece ser descubierto por residentes y visitantes.
Estamos hablando de una fortaleza que se construyó en la orilla sur de la bocana del puerto de Mahón a mediados del siglo XVI, siguiendo la traza del ingeniero italiano Juan Bautista Calvi, con el objetivo de oponerse a los periódicos ataques de la escuadra turca en el Mediterráneo Occidental, que atacó Menorca dos veces en poco más de veinte años.
La posición del castillo facilitó las comunicaciones españolas con Italia durante los siglos XVI y XVII y más tarde, durante la ocupación británica de Menorca, sirvió como arsenal naval de apoyo a la otra colonia británica en territorio español, Gibraltar.
Dado que Menorca nunca fue colonia, fue siempre considerada territorio de la metrópoli.
Lamentablemente, Carlos III en primer lugar y Carlos IV décadas después ordenaron sendas demoliciones del castillo, de manera que en la actualidad solo queda la silueta de lo que fue, pero lo que no se destruyó, al menos en parte, son sus galerías subterráneas, recuperadas gracias a la labor del Consorcio del Museo Militar de Menorca.
Algunas de estas galerías se pueden visitar, con el acompañamiento de un guía, y supone una experiencia que sorprende a todo el mundo por su singularidad y belleza.
El Castillo de san Felipe es un pedazo de historia de Menorca que merece la pena conocer.
Información y reservas en la página web consorciomilitarmenorca.com


