Mahón, 06 agosto 2026
Estamos hablando de una fortaleza que se construyó en la orilla sur de la bocana del puerto de Mahón a mediados del siglo XVI, siguiendo la traza del ingeniero italiano Juan Bautista Calvi, con el objetivo de oponerse a los periódicos ataques de la escuadra turca en el Mediterráneo Occidental, que atacó Menorca dos veces en poco más de veinte años.
La posición del Castillo de San Felipe facilitó las comunicaciones españolas con Italia durante los siglos XVI y XVII y más tarde, durante la ocupación británica de Menorca, sirvió como arsenal naval de apoyo a la colonia británica en territorio español, Gibraltar.
Lamentablemente, Carlos III en primer lugar y Carlos IV décadas después ordenaron sendas demoliciones del castillo, de manera que en la actualidad solo queda la silueta de lo que fue, pero lo que no se destruyó, al menos en parte, son sus galerías subterráneas, recuperadas gracias a la labor del Consorcio del Museo Militar de Menorca. El Castillo de San Felipe esconde un gran tesoro bajo tierra que bien merece ser descubierto por residentes y visitantes.
Algunas de estas galerías se pueden visitar, con el acompañamiento de un guía, y supone una experiencia que sorprende a todo el mundo por su singularidad y belleza.
El Castillo de san Felipe es un pedazo de historia de Menorca que merece la pena conocer.
Si desea visitar esta joya del patrimonio histórico-militar y cultural de Menorca resulta imprescindible realizar una reserva online en esta misma página web:
https://www.consorciomilitarmenorca.com/es/que-hacer-en-menorca/visitar-castillo-san-felipe-menorca/


